Estos zapatos me encantan, pues se los regalé a mi hermana cuando cumplió 18 años, una edad muy especial, y además los usé un día muy importante para mí, el día de mi graduación en el colegio.
Con ellos bailé y disfruté toda la noche, y aunque fueran muy altos no me resultaron para nada incómodos; por ello cumplen todos los requisitos para ser mis zapatos favoritos.
Me encantaría tener menos estatura para llevar siempre tacones así.